Te escondes tras el opaco cristal que atrapa las polillas nocturnas,
inseguro de tu identidad, agazapado en la ignominia de tu simpleza.
Te crees poseedor de la gran verdad y solo demuestras
que no hay mayor necedad que intentar destruir al amigo.
No me das pena, ni miedo, solo repulso tu acto
y en silencio, atranco mis nervios por si acaso,
no vaya a asomar la furia que duerme dentro.
inseguro de tu identidad, agazapado en la ignominia de tu simpleza.
Te crees poseedor de la gran verdad y solo demuestras
que no hay mayor necedad que intentar destruir al amigo.
No me das pena, ni miedo, solo repulso tu acto
y en silencio, atranco mis nervios por si acaso,
no vaya a asomar la furia que duerme dentro.
10 comentarios:
Yo conocí a alguien así, por suerte ya quedó muy lejos.
Son patéticos.
No hubiese podido definirlo mejor.
Besos, Arantza.
Mejor no discutir con insectos.
La mejor terapia es la distancia.
Un saludo.
cobardía, una sombra y un lastre
y una trampa, de la cual, nadie está libre
excelente micro Arantza
besitos y luz
Esos bichitos son aún más insignificantes de lo los has descrito. Mejor los nervios dejarlos para cosas realmente más importantes.
Un abrazo, Arantza
("de lo que", quise decir, sorry)
Me ha gustado eso de atrancar los nervios, eso está bien si se pueden sujetar.
¡Suerte en la vida! A soplar a las polillas...
Besicos
Mejor estar lejos de personajes como esos.
Un besito
mejor dejarlo en la simpleza de su identidad..no merce la pena ante tanta necedad...
un abrazo
Contra los inconvenientes y quienes los crean mejor la ignorancia; son ellos los que eligen su camino. A mi también me gusto eso de atrancar los nervios, porque a más de uno se le caería el pelo.
Besos
El cobarde tiene el castigo en su propio pecado: el alma encogida.
No vale la pena despertar la furia.
besos
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