domingo, 1 de junio de 2014

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Con el soplo de tus letras,
ahuyentas mi soledad 
y en las noches de dolor,
cuando el alma se me rompe,
me serenas, me deleitas.
me colmas de serenidad.
Acaricio tu lomo frío,
y recorro tus entrañas
con la sed del conocimiento
mientras en la solapa me muestras
quién es la dama o caballero
que ha de llevarme a otros mundos
sin alas, motor ni velero.
Te estaré siempre agradecida
por ser mi fiel compañero,
no importa la vestimenta,
ni el lenguaje, ni la forma,
si he de rescatar algo del fuego,
tú serás siempre el primero.

11 comentarios:

Cayetano Gea dijo...

No es mala compañía quien tanto dice estando callado.
Un saludo..

De barro y luz dijo...

Los libros nos hacen libres.
El perro y el libro.. los mejores amigos.


Bss

María Socorro Luis dijo...

Los libros y la soledad, dos imprescindibles y amables compañeros.

Abrazo

América dijo...

Un libro entre las manos es incomparable con cualquier medio digital por mas moderno que sea. Fiel compañero. De buen hacer recordarlo.
Un fuerte abrazo amiga.

María dijo...

Que hermosura, me encanta tu escritura y siento una envidia sana y admiración .

virgi dijo...

Tan cierto, querida Arantza. Sobre todo cuando encontramos ese libro que nos atrapa y no queremos dejarlo y tampoco deseamos acabarlo.
Yo ahora he tenido unos cuantos así, qué maravilla!
Un abrazo gordo y tierno.

elisa lichazul dijo...

una compañía insuperable para cuando la nostalgia y las ausencias nos rondan

abrazos energéticos

TORO SALVAJE dijo...

Gracias a los libros he vivido mil vidas.

Besos.

Abelardo Martínez dijo...

Hola Arantza, precioso poema, un beso grande.

RECOMENZAR dijo...

buenisimo ni que fueras Martin Fierro te ha salido esta canción besos mil

LA ZARZAMORA dijo...

Un precioso homenaje a ese amigo fiel que ha crecido con nosotros y no deja de alimentarnos el presente.

Besos, mi dulce y queridísima dama.

Hoy el libro está de fiesta flotando en tus versos.