sábado, 23 de abril de 2016

Que canten al poeta

Que lloren los poetas
por esta tierra ensangrentada,
que clamen los poetas
por nuestra justicia violada.
Alcemos nuestras voces
como banderas al viento,
alcemos nuestras manos
labradas por el tiempo.
Llorando está el poeta
su efímera eternidad,
ni siquiera le dejaron
descansar en paz.
Mezclado entre la gente
recortarlo era capaz,
los males del pasado
fantasmas en la actualidad.
Las lágrimas del poeta,
su amarga realidad,
una crueldad que despierta 
y comienzan a cavar


3 comentarios:

Cayetano Gea dijo...

Podría aplicarse a distintos casos; pero yo no he dejado de pensar en Lorca.
Un abrazo, Arantza.

TORO SALVAJE dijo...

Me gusta ese grito de tu poema.

Mucho.

Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Pensé en Lorca, Machado... y sí, ni bajo tierra los dejan descansar en paz.
Y cuanta verdad en aquellos sus versos premonitorios, los fantasmas del pasado, hoy son realidad.

Besos, dulce Dama.