domingo, 5 de febrero de 2017

Una gota en cada verso



Lágrimas de cristal en tus mejillas,
y el temblor que no cesa con las horas
arrecia cuando tú estás a solas.
Palabra que entrelazas los destinos,
de espinas que se clavan en los sueños,
de piedras dormitando en los caminos,
de heridas que rezuman los sentidos.
Amante que reclama sus caricias,
que borra de tus ojos el pesar,
de cielos que dominan las estrellas,
de besos que no pretendo olvidar.
Zambulles en la noche tus deseos,
ocultando en el viento tus fracasos,
sofocando la sed de tu demonio, 
succionando mi sangre en cada verso
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4 comentarios:

Cayetano Gea dijo...

Bello poema con ese final inmejorable que lo dice todo: "succionando mi sangre en cada verso."
Un abrazo, Arantza.

virgi dijo...

Las heridas nos pesan, también la soledad, pero ahí están las estrellas para decirnos que seguimos vivas.
Mi querida Arantza, un abrazo enorme.

TORO SALVAJE dijo...

Como escriba mucho te va a dejar seca.

Besos.

RECOMENZAR dijo...

me encantas querida tus poemas son de un alma bella