sábado, 12 de enero de 2019

Restos de un naufragio


Una vez más nos topamos con el tiempo,
asesino en serie de toda esperanza.
Nos besa, nos abraza, nos envuelve y desaparece.
Lunes, martes, jueves...Qué más da el día,
si el tiempo que estuvimos en sus brazos
respiramos el aroma del recuerdo que durará toda la vida.
Porque la vida es así, engatusadora de infelices
que le entregan cuanto poseen por ser dichosos.
Y es que la vida es un barco que encalla ante nuestros ojos,
para después, 
nadar contra corriente en las aguas heladas de un crepúsculo 
hasta ahogarnos en nuestro propio reflejo.
Es el naufragio de nuestras ilusiones, de las caricias perdidas,
de los besos amargos que dejan las despedidas,
de los brazos que rodean otro cuerpo.
Nos atrae lo que no tenemos,
nos empeñamos en descubrir qué se esconde tras la línea del horizonte
y así nos va….
La mayoría de las veces nos embarcamos en el buque del amor
sin más equipaje que el deseo de poseer al otro,
ignorando que sus velas pueden muy bien plegarse
y sus palos, quebrarse.

8 comentarios:

De barro y luz dijo...

Sólo hay un gran naufragio: el último. Y ocurre tan cerca del horizonte que las olas no ahogan, abrazan.


Bss

María Socorro Luis dijo...


Profundo y bello tu poema. Naufragamos una vez y otra, pero volvemos a zarpar...

Besos, linda

Cayetano Gea dijo...

Muy bien utilizado el recurso del naufragio, del barco que hace aguas y se hunde con las ilusiones dentro. Nada mejor para expresar el desencanto o el final de un amor.
Un abrazo, Arantza.

LA ZARZAMORA dijo...

C'est la vie... todos hemos naufragado alguna vez. Y sin aprender, volvemos a levar anclas y a navegar hasta el destino final.
Besos, Bella Dama.

TORO SALVAJE dijo...

Este poema desborda sabiduría emocional.
Lo comparto desde el primer hasta el último verso.

Y lo soporto como puedo.

Besos.

Sandra Figueroa dijo...

Bello y profundo poema....saludos

RECOMENZAR dijo...

Cuanta nostalgia te envuelve y en tus letras encuentro el remanso de un momento mejor
Un beso desde mi soledad hasta tu balcón

Melissa Hernández dijo...

Fantásticos versos llenos de nostalgia y de emoción, me han sobrecogido. Aquí tienes a una nueva seguidora sin duda, nos leemos!