miércoles, 22 de agosto de 2018

Inmersión

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En el estanque de tus ojos consumí mis días
observando las lunas que silenciosas partían
en el rosario de estrellas que jugaban en el cielo
prendí las alegrías y un último te quiero.
Pobre gaviota sin alas
volando sobre un mar sin agua
penando la sal de su herida
sobre la cubierta de un barco fantasma.


7 comentarios:

Cayetano Gea dijo...

De tu anterior libro fue uno de los fragmentos poéticos que más me llegó.
Un abrazo, Arantza.

De barro y luz dijo...

Me recordaste el albatros de "Las flores del mal" de Baudelaire.


Bss

TORO SALVAJE dijo...

Me encanta.
Es una tristeza bonita.
De esas de melancolía mirando la lluvia una tarde de domingo.

Besos.

Mi nombre es ... dijo...

Eres un encanto hecho palabras
Un abrazo eterno

Mª Socorro Luis dijo...


Bello y perfecto de contenido y ritmo.

Musu bat, Arantza.

Sandra Figueroa dijo...

Bellas letras....bello tu sentir....saludos

LA ZARZAMORA dijo...

La melancolía hecha belleza en un poema, en el que los sentimientos, encabalgan los sentidos "flotando en los versos".

Lo bordaste.

Besos, Bella.