jueves, 29 de agosto de 2019

Hay veces


Hay veces que me siento hoja a merced del viento
y mota de polvo en las pestañas.
Otras, río cuando deseo llorar
y nada mata mis ganas de volar.
Sueño que me balanceo en las ramas de los árboles
danzando sobre mis pesadillas.
En ocasiones, mato a la niña que me posee
pero siempre tengo una sonrisa que ofrecer.
Escribo lo que me duele
y pongo tiritas al sol, que no me quiere.
Pero a menudo, los versos silencian mi dolor
convirtiendo la poesía en mi motor
y entonces, vuelvo a ser yo.

6 comentarios:

Patricia Siciliano dijo...

Hermoso poema

TORO SALVAJE dijo...

Escribir es una excelente terapia y yo creo que escribir poesía lo es aún más.
Yo creo que la niña que te posee también escribe contigo.

Besos.

Amapola Azzul dijo...

Porque tus poemas tienes alas, por eso.

Besos.

soco luis fernandez dijo...


Toda una radiografía de tu almapoeta.

Sí, la poesía nos salva de todo lo insoportable.Feliz fin de agosto, Arantza. Besos

RECOMENZAR dijo...

bello me gustas

Sandra Figueroa dijo...

Hermoso poema. Saludos