Hay veces que me siento hoja a merced del viento
y
mota de polvo en las pestañas.
Otras, río cuando deseo llorar
Otras, río cuando deseo llorar
y
nada mata mis ganas de volar.
Sueño que me balanceo en las ramas de los árboles
Sueño que me balanceo en las ramas de los árboles
danzando
sobre mis pesadillas.
En ocasiones, mato a la niña que me posee
En ocasiones, mato a la niña que me posee
pero
siempre tengo una sonrisa que ofrecer.
Escribo lo que me duele
Escribo lo que me duele
y
pongo tiritas al sol, que no me quiere.
Pero a menudo, los versos silencian mi dolor
Pero a menudo, los versos silencian mi dolor
convirtiendo
la poesía en mi motor
y
entonces, vuelvo a ser yo.


6 comentarios:
Hermoso poema
Escribir es una excelente terapia y yo creo que escribir poesía lo es aún más.
Yo creo que la niña que te posee también escribe contigo.
Besos.
Porque tus poemas tienes alas, por eso.
Besos.
Toda una radiografía de tu almapoeta.
Sí, la poesía nos salva de todo lo insoportable.Feliz fin de agosto, Arantza. Besos
bello me gustas
Hermoso poema. Saludos
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