miércoles, 20 de febrero de 2019

Disfraz


Desciende con los ojos clavados en el suelo,
la mano derecha en el bolsillo juega con una moneda,
la chaqueta descolgada de los hombros
y la mueca de una sonrisa tatuada en su boca.
Sabe que ya no hay vuelta atrás,
no ignora que la vida le marcó ese camino
y él se resistió a esquivar el anzuelo
esparciendo sus entrañas como perlas de una pulsera.
Falso su agasajo mientras sostenía el recuerdo,
que aunque lejano, ardió ante su mirada,
inútil testigo la luna, cómplice de su felonía;
un Judas sin árbol del ahorcado.
Mañana al alba, cambiará la jugada,
nadie se fijará en la huella que dejó tras de sí su mala estampa
y ante el escenario de la vida desgarrada
se oirá la carcajada de quien solo fue una máscara.

sábado, 12 de enero de 2019

Restos de un naufragio


Una vez más nos topamos con el tiempo,
asesino en serie de toda esperanza.
Nos besa, nos abraza, nos envuelve y desaparece.
Lunes, martes, jueves...Qué más da el día,
si el tiempo que estuvimos en sus brazos
respiramos el aroma del recuerdo que durará toda la vida.
Porque la vida es así, engatusadora de infelices
que le entregan cuanto poseen por ser dichosos.
Y es que la vida es un barco que encalla ante nuestros ojos,
para después, 
nadar contra corriente en las aguas heladas de un crepúsculo 
hasta ahogarnos en nuestro propio reflejo.
Es el naufragio de nuestras ilusiones, de las caricias perdidas,
de los besos amargos que dejan las despedidas,
de los brazos que rodean otro cuerpo.
Nos atrae lo que no tenemos,
nos empeñamos en descubrir qué se esconde tras la línea del horizonte
y así nos va….
La mayoría de las veces nos embarcamos en el buque del amor
sin más equipaje que el deseo de poseer al otro,
ignorando que sus velas pueden muy bien plegarse
y sus palos, quebrarse.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Un grito sin voz


Ante una hoja en blanco marcaré mis sueños,
el mismo entusiasmo, los mismos deseos.
Se pasan las horas, enciendo la llama,
escribiendo a solas desnudo mi alma.
Con un lapicero en la mano
mi vida no es en vano.
Olvido la pena, controlo el dolor,
mi mente traiciona el frágil valor.
Un folio quemado en fuego de rencor,
un beso olvidado, un grito sin voz.