Levar anclas
y convertirme en el pasaje de un barco que acaba de zarpar
o el guante de una pelea sin venganza
y mantener la templada mirada del que no quiere luchar.
No hay flor marchita
que cuente los días en un calendario incierto
o escupa oraciones vanas en vidas ajenas
mientras escucha un cuento de hadas
en el mundo de las mentiras.
Deshabito
el dolor que se queda a vivir sin permiso
y vigilo los posos de café en una taza descascarillada
excusa prescindible para librarme del decorado.


14 comentarios:
Sabiduría y desapego... ataraxia.
Me encanta.
bss
Muchas gracias, bienvenido al blog. Besos
Tu inteligencia emocional está en muy buena forma.
Y tus poemas también.
Besos.
Hay que despojarse de todo lo no necesario para ser realmente libres y no tener ataduras.
Un abrazo.
Muchas gracias, Toro. Besos
Sin duda. Un abrazo
Beautiful blog
Thank`s
Un poema sutil, delicado y hermoso
Paz
Isaac
Muchas gracias, un abrazo
Buenísimos versos, Arantza.
Me han encantado.
Un gran abrazo.
Muchas gracias, Sara. Abrazo grandote
Me quedo con ese "deshabito" porque es tan fácil habitar lugares, cosas, sentires pero a veces desabitar se convierte en algo casi imposible, el desapego muchas veces es sanador.
Totalmente de acuerdo con tu comentario. Gracias. Un abrazo
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