Tengo una luna pequeña
guardada en el bolsillo,
no alumbra demasiado
pero me recuerda
qeu incluso la noche, suspira
con el abrazo del cielo.
He pasado por todas las fases;
la creciente que soñaba pasiones,
la llena que se creía eterna,
la menguante que aprendió a soltar sin hacer ruido
y la nueva, que experimentó resistir.
Me dolieron las guerras pequeñas;
esas que caben en una cocina
o en un mensaje no respondido,
me lastimaron los nombre que ya no pronuncio;
madre, padre.
Aún así,
en cada alborada me pellizca la vida
con dedos de luz
y yo, vuelvo a tender la ropa
con mis miedos al sol.
Soy mujer de mareas
de grietas fértiles,
de silencios que germinan
y aunque a veces me apague,
sé que esa oscuridad
también es parte del brillo.


12 comentarios:
Qué buen poema.
Me ha gustado muchísimo
Es un canto a la vida a pesar de los pesares.
Tu corazón es pura luna.
Besos.
Muchas gracias por tu comentario, Toro. Besos
Tu poema es magistral, conmovedor, honesto y hermoso
Paz
Isaac
Muchas gracias, Isaac. Un abrazo
Este poema es una belleza. Solo una pluma de poeta escribiría algo tan hermoso. Un abrazo, Arantza.
Mil gracias, Gil. Un abrazo
Muy bonito y ocurrente tu poema.
Me sigue pasando: tu blog no se me actualiza. Encuentro lo nuevo porque lo busco.
Un abrazo.
Gracias, Cayetano. A mí tampoco se me actualizan varios blogs, entre ellos, el tuyo. Y también tengo que ir buscando las nuevas publicaciones. Un abrazo
He vuelto a leer tu poema y esta vez me ha gustado más
Paz
Isaac
Mil gracias, Isaac. Un abrazo
Hola, Arantza.
Es un poema muy original...
Un beso.
Te invito también a pasear por mi blog (me dicen que no salen las actualizaciones)
Gracias por tu visita. Últimamente no salen algunos blogs. Da mucha rabia. Besos
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